Tokio trabaja para convencer realización de Olímpicos / Colombia con 29 clasificados /

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Solo uno de cada cuatro japoneses desea que se disputen las justas y una mayoría apoyando un nuevo aplazamiento o la cancelación definitiva.

Japón está “decidido” a albergar los aplazados Juegos Olímpicos en 2021 a pesar de la pandemia de coronavirus, dijo este viernes el recién elegido primer ministro de ese país a la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“En el verano del próximo año, Japón está decidido a hospedar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio como prueba de que la humanidad ha derrotado a la pandemia”, dijo Yoshihide Suga en su primer discurso internacional desde que asumió el cargo la semana pasada.

“Seguiré sin escatimar esfuerzos para darles la bienvenida a unos Juegos que son seguros y confiables”, agregó Suga en un mensaje de vídeo.

Pero los continuos picos de infección a nivel global siguen generando dudas sobre si será posible celebrar el evento en 2021, con la inauguración prevista para el 23 de julio.

Expertos médicos han advertido que este masivo evento internacional podría ser difícil de celebrar si la pandemia no está bajo control para el próximo verano (boreal).

En Japón, el entusiasmo por los Juegos parece haber disminuido, con encuestas durante los últimos meses que muestran que solo uno de cada cuatro japoneses desea que se disputen y una mayoría apoyando un nuevo aplazamiento o la cancelación definitiva.

El aplazamiento también ha creado una variedad de problemas logísticos y costos adicionales. Los organizadores están estudiando cientos de propuestas para ahorrar costos, incluyendo reducir los presupuestos de las ceremonias de apertura y clausura.

 

A 300 DIAS DE TOKIO

El pasado 15 de marzo, horas antes de que se iniciara el aislamiento preventivo obligatorio en nuestro país, el Equipo Olímpico de Colombia logró el cupo 29 para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Luego llegó el aplazamiento, el confinamiento y hoy, cuando de nuevo estamos a 300 días, la cifra se sostiene y los eventos clasificatorios se reactivarán pronto.

El 23 de julio de 2021 se espera que se dé la apertura de los Juegos Olímpicos y a 300 días de esa fecha, Colombia suma a su lista deportes como atletismo, arquería, ciclismo, ecuestre, natación clavados, lucha y taekwondo.

La historia se inició con la marchista Lorena Arenas y continuó con los atletas Sandra Galvis, Bernardo Baloyes, Caterine Ibargüen, Yosiri Urrutia, José Leonardo Montaña, Anthony Zambrano y Mauricio Ortega, para luego sumar a los clavadistas Sebastián Morales y Daniel Restrepo, así como los luchadores Carlos Izquierdo, Julian Horta y Óscar Tigreros, para cerrar los cupos nominales con Jefferson Ochoa y Andrea Ramírez, de taekwondo.

­En la cuenta de los numéricos está arquería con Ana María Rendón, ecuestre con Juan Manuel Gallego, el equipo masculino del relevo de atletismo 4×400 más un suplente, los cinco ciclistas de ruta y una mujer que también estará en las pruebas de ruta de Tokio, cupos que pertenecen al país y no a título personal del deportista.

Hasta ahora son 29 cupos, cerca de un 40 % del total esperado de clasificación, con varios deportes todavía en ruta de clasificación, pero con eventos que se reactivarán el próximo año, por lo que la preparación de nuestros deportistas sigue en casa, conservando las medidas de bioseguridad impartidas por el Gobierno Nacional.

 

MENSAJES POSITIVOS

El presidente del COI Thomas Bach se aboca esta semana junto a las autoridades de Japón y los organizadores locales en reiterar un mensaje que todavía no acaba de convencer a los patrocinadores.

Lo más complejo que organizar los Juegos Olímpicos de Tokio el año próximo en una pandemia es poder convencer a los patrocinadores que ratifiquen sus compromisos de miles de millones de dólares durante tanta turbulencia económica y escepticismo. Son 68 patrocinadores.

Para poner énfasis en el punto esta semana, el presidente del COI acompañará a funcionarios del gobierno de Japón y la ciudad de Tokio, el comité organizador local y otros dirigentes del Comité Olímpico Internacional. Saldrán a reiterar un mensaje que todavía no acaba de convencer a los patrocinadores locales: `Confíen en nosotros, los Juegos Olímpicos de Tokio serán inaugurados el 23 de julio de 2021’.

Bach y el vicepresidente del COI John Coates _ supervisor de los preparativos Tokio _ sostendrán una reunión virtual con las autoridades japonesas el jueves y viernes.

La agenda incluye esbozar medidas frente al COVID-19: cuarentenas, los requisitos que los atletas deberán cumplir al ingresar al país, pruebas de diagnóstico, vacunas y si se permite o no la presencia de público.

No se espera que trasciendan detalles firmes hasta fines de este año o a inicios de 2021, lo cual genera incertidumbre.

Sondeos han mostrado que una mayoría de las compañías japonesas y la población no creen que los Juegos podrán llevarse a cabo el año entrante, incluso si deben realizarse. Una encuesta publicada en junio por NHK, la principal cadena de televisión del país, dijo que dos tercios de los patrocinadores estaban ambivalentes en cuanto a extender sus contratos para el año próximo.

Reclutados por la firma publicitaria japonesa Dentsu Inc., los patrocinadores domésticos han desembolsado un monto récord de 3.300 millones de dólares _ al menos el doble de previas citas olímpicas _ al comité organizador local. Esos contratos van aparte a la docena de patrocinadores permanentes del COI.

Los anfitriones nipones ya tienen sobre la mesa un protocolo de seguridad sanitaria para la llegada y estancia de los atletas, y han tomado como modelo el retorno de público a los estadios de competiciones nacionales en Japón y otros países para elaborar un sistema que permita que haya espectadores en las pruebas olímpicas.

Las ligas nacionales de fútbol y béisbol, los dos deportes más populares del país, volvieron a acoger público a comienzos de julio con un límite inicial de 5.000 espectadores en los estadios, y el pasado 19 de septiembre ampliaron ese tope.

Las sedes de eventos deportivos pueden admitir ahora hasta un 50 % de su aforo total, lo que permitió que uno de ellos, el estadio de los DeNa BayStars de Yokohama (sur de Tokio), se convirtiera el pasado fin de semana en el primero en superar una entrada mayor a los 10.000 espectadores desde el inicio de la pandemia.

 

Atletas con movimientos restringidos

Las primeras propuestas que han salido a la luz para gestionar la entrada de más de 11.000 atletas a Japón apuntan a un «tratamiento especial» para los mismos, que les libraría de someterse a los férreos controles fronterizos que aplica Japón desde el inicio de la pandemia.

Los atletas olímpicos estarán exentos de la cuarentena obligatoria de dos semanas que se aplica actualmente a los viajeros procedentes del extranjero, aunque sí tendrán que realizarse test PCR antes de partir de sus países y a su llegada a territorio nipón, según las medidas que ha propuesto el comité organizador.

El objetivo es que los deportistas puedan entrenar o competir en esos catorce días posteriores a su llegada, aunque únicamente se les permitirá deslazarse de la Villa Olímpica a las instalaciones deportivas que les hayan sido asignadas.

En la práctica, esto supondría que los atletas tendrían prohibido tomar el transporte público o moverse libremente por Tokio y otras partes de Japón, aunque está por ver si estas restricciones irán acompañadas de sanciones deportivas en caso de incumplimiento -esto ya dependerá del COI y las federaciones- o quedarán en un «código de conducta» para atletas.

Con o sin virus y con o sin vacuna

El presidente del COI también mostró su esperanza en que las pruebas rápidas y otras herramientas médicas en desarrollo puedan servir «para garantizar un entorno seguro» para las competiciones deportivas, aunque también destacó que ni test ni vacunas son «una fórmula mágica» para resolver los problemas.

Las ligas nacionales de fútbol y béisbol, los dos deportes más populares del país, volvieron a acoger público a comienzos de julio con un límite inicial de 5.000 espectadores en los estadios, y el pasado 19 de septiembre ampliaron ese tope.

Las sedes de eventos deportivos pueden admitir ahora hasta un 50 % de su aforo total, lo que permitió que uno de ellos, el estadio de los DeNa BayStars de Yokohama (sur de Tokio), se convirtiera el pasado fin de semana en el primero en superar una entrada mayor a los 10.000 espectadores desde el inicio de la pandemia.

 

 

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