Y llegó ese día tan anhelado para los seguidores del fútbol mundial, tan esperado por chicos y grandes. Por fin rodó la pelota en el Estadio Ciudad de México, como lo llamó la FIFA para este Mundial. Ahora bien, otros le seguiremos llamando Estadio Azteca, uno de los templos del fútbol mundial.
Sí, ese mismo en el que Pelé se coronó campeón con Brasil en 1970, en el que Maradona fue el genio del fútbol mundial en 1986 y salió campeón con Argentina, y que ayer le dio la bienvenida a su tercer Mundial. La historia lo dirá, y nada ni nadie podrá quitarles eso a los millones de mexicanos que sienten emoción por este hecho, pues hay quienes, con una nostalgia matizada con una lágrima, recuerdan haber vivido los dos mundiales anteriores y hoy disfrutan de este nuevo capítulo.
Antes del partido
No han sido fáciles los días previos al encuentro. Problemas sociales han derivado en protestas y cierres de vías en la capital mexicana; además, se han presentado fallas logísticas por parte del equipo contratado por la FIFA, inconvenientes de movilidad en las cercanías del estadio, desorganización en la entrega de acreditaciones a la prensa internacional —que en algunos casos tuvo que esperar hasta cinco horas en fila para obtener este documento—, problemas graves de conectividad a internet dentro del Media Center del Estadio Azteca, incluso durante la jornada inaugural, mala señalización dentro del escenario, desconocimiento por parte de algunos voluntarios al ser consultados sobre diferentes temas y un sinnúmero de situaciones que han complicado el trabajo de quienes participan en distintas áreas operativas.
Todo esto es válido darlo a conocer porque en los últimos años no habíamos vivido una situación semejante, que genera incomodidad hasta el punto de que muchos colegas prefieren trasladarse a Dallas para continuar su labor desde el IBC.
Horas antes del juego
No fue fácil llegar al Azteca. Miles y miles de personas llegaron desde las cinco de la mañana para hacer fila y buscar su ubicación dentro del estadio. Las filas eran interminables. Algunos tuvieron que caminar entre uno y cuatro kilómetros para llegar, pues la policía local decidió cerrar un amplio perímetro con el fin de evitar que manifestantes bloquearan los accesos.
Muchos periodistas tuvimos que llegar en motocicleta, pero esa historia hace parte del trabajo y de la responsabilidad que tenemos para cumplir con nuestra labor. Finalmente, las puertas se abrieron a las ocho de la mañana, hora local. Los rostros cambiaron y comenzaron a verse únicamente sonrisas, sombreros, camisetas verdes, familias enteras, la belleza de las mujeres mexicanas y la hospitalidad de muchos de sus habitantes.
Más de 80.000 personas ingresaron al estadio para el partido inaugural. El primer golazo de la jornada lo marcaron Gianni Infantino y la FIFA, pues se decía que no iba a llegar ni la mitad del aforo debido a los altos precios de la boletería. Sin embargo, entrevistando a algunos aficionados, nos confirmaron que las entradas habían bajado considerablemente de precio durante la madrugada del 11 de junio, situación que muchos aprovecharon para comprar a última hora y asistir a la fiesta.
Llegó entonces el espectáculo musical previo con artistas mexicanos de gran reconocimiento y admiración en nuestro país, como la banda Maná, Belinda y la agrupación Los Ángeles Azules. Colombia también aportó su cuota musical con Shakira, J Balvin y Ryan Castro. Todos juntos aceleraron corazones, encendieron la fiesta y entregaron la posta a Alejandro Fernández, quien con impecable interpretación dejó una huella imborrable al cantar el Himno Nacional de México.
Rodó el balón

Pitazo inicial del brasileño Wilson Sampaio y comenzó a rodar la emoción del Mundial 2026, con las selecciones de México y Sudáfrica como protagonistas.
Los manitos tomaron la iniciativa, haciendo respetar la localía respaldados por miles de aficionados. El equipo de Javier Aguirre mostró garra y avanzó de manera imponente hacia el arco rival hasta que, al minuto 8, tras un grave error de la defensa sudafricana, llegó el primer gol del campeonato con anotación de Julián Quiñones, el colombiano nacionalizado mexicano que fue una de las grandes figuras del encuentro con una calificación superior a los ocho puntos.
El Tri siguió dominando la posesión del balón en busca de ampliar la ventaja, pero no lograba concretar de manera clara. El partido cayó en un bache después del minuto 20: muchas interrupciones, poca claridad y una Sudáfrica sin mayor protagonismo. Así nos fuimos al descanso.
Para la segunda parte, México salió nuevamente con ímpetu, autoridad y deseos de seguir buscando el gol. Generó varias oportunidades, pero la tranquilidad no llegó sino hasta el minuto 67, cuando Raúl Jiménez marcó el 2-0 definitivo.
Como dato adicional, Jiménez quedó con esta anotación como el segundo máximo goleador en la historia de la selección mexicana, únicamente por detrás de Jared Borgetti.
En la recta final del encuentro, Sudáfrica complicó aún más su panorama al sufrir dos expulsiones. Primero vio la tarjeta roja Sphephelo Sithole y más tarde Themba Zwane, dejando a su selección con apenas nueve hombres. México también terminó con diez jugadores tras la expulsión de César Montes al minuto 92.
Balance del encuentro
En síntesis, México mostró solidez en la tenencia del balón, aunque dejó algunas dudas en la definición de jugadas importantes que le habrían permitido ampliar el marcador. Supo aprovechar los errores de la selección sudafricana, que quedó en deuda frente a las expectativas generadas. Son los primeros tres puntos para el equipo dirigido por Javier Aguirre, una victoria que le entrega confianza de cara a su próximo compromiso, programado para el 18 de junio en Guadalajara frente a Corea del Sur, por el Grupo A.
La figura del partido
Julián Quiñones, autor del primer gol del Mundial y protagonista de una sobresaliente actuación.
El árbitro
Wilson Sampaio, quien mostró tres tarjetas rojas durante el encuentro. Una de las decisiones más polémicas fue la expulsión del sudafricano Themba Zwane. Para tomarla, recurrió al VAR, pero al momento de explicar la determinación no logró hacerlo con suficiente claridad, generando controversia.
Un colombiano en el VAR
Nicolás Gallo cumplió una actuación tranquila, sin intervenciones determinantes que incidieran en el desarrollo del partido.
Las celebraciones por la inauguración del Mundial y por la victoria de México se extendieron hasta altas horas de la madrugada en los sectores cercanos al estadio, en las Fan Zones del Zócalo y en la Avenida Reforma, donde el tráfico colapsó e impidió que miles de personas regresaran a sus hogares a tiempo.

Ahora nos enfocaremos en Colombia, que continúa concentrada en Guadalajara, desarrollando actividades físicas y tácticas en los campos de entrenamiento del Atlas. El equipo de prensa de la Federación Colombiana de Fútbol informó que la Selección Colombia viajará a Ciudad de México el próximo 15 de junio. Allí estaremos atentos para llevar toda la información que genere el equipo de Néstor Lorenzo previo al compromiso del día 17 frente a Uzbekistán en el Estadio Azteca.
El Mundial ya comenzó y ACORD Colombia, con un grupo de periodistas y corresponsales distribuidos en diferentes sedes, estará presente para seguir entregando todos los detalles del desarrollo de esta Copa del Mundo 2026 y de cada uno de sus encuentros.
JOHN ALEJANDRO PULIDO HERNÁNDEZ – Corresponsal ACORD Colombia – Ciudad de México

