En el día del periodista: Conversatorio desde ACORD Magdalena / Periodistas en tiempo de Independencia
En el marco de la conmemoración del Día del Periodista, la Asociación Colombiana de Redactores Deportivos Acord Magdalena, realizó un importante conversatorio con temas de gran interés.
El evento que se pudo apreciar por el Facebook de la entidad, contó con la participación de Bladimir Manga Barros, presidente de la Asociación y los reconocidos periodistas Carlos Cataño Iguarán, Servio Ángel Castillo y Estewil Quesada Fernández, además de Martín Caballero Blanquiseth, quien ofició como moderador del conversatorio.
Inicialmente, el periodista Carlos Cataño Iguarán corresponsal de Noticias Caracol habló sobre “Periodismo en Pandemia”, en donde expuso especialmente el trabajo social que se puede hacer en estos momentos difíciles que vive la humanidad producto de la COVID-19.
Posteriormente, Servio Ángel Castillo Solano, presidente del Círculo de periodistas del Valle del Cauca, disertó sobre “Garantías del Periodismo en Colombia”, entregando una alarmante cifra de comunicadores que han sido víctimas de la violencia y ratificando lo difícil que es ejercer esta profesión en Colombia.
Finalmente, Estewil Quesada Fernández, vicepresidente de Acord Colombia y con un amplio recorrido en el periodismo en general, habló sobre “Talanqueras al periodismo deportivo”, teniendo en cuenta que actualmente se les prohíbe a los periodistas hacer directamente el trabajo, además de la lucha que está dando Acord Colombia por la dignidad del trabajo del periodista deportivo en el país.
Este es el tercer evento virtual que organiza ACORD Magdalena, teniendo en cuenta que el primero se tuvo como invitados a Alejandro Garay, entrenador de la selección de fútbol sub 20 de Uruguay y a Diego Valiente, preparador físico del Club Rosario Central de Argentina, con el tema “Recomendaciones Físicas para regresar a competencias después del COVID-19”.
En el segundo se contó con la presencia del psicólogo Juan Pablo Ortiz y el entrenador colombouruguayo Julio Avelino Comesaña, quienes disertaron sobre “Reinicio del fútbol colombiano en medio de la pandemia”.
Desde ya la Acord Magdalena, prepara más conferencias con temas de actualidad, para seguir capacitando a periodistas, deportistas, dirigentes y amantes al deporte en general.
El Periodista
Tiene que ser persona
Tener cultura general
Ser responsable
Respetar a sus fuentes
Cultivar su credibilidad a través de la verdad
Tener valores y principios
Mantener altos estándares del concepto de la moral y la ética
No recibir prebendas ni hacer favores cobrando coimas
Informar veraz e imparcialmente
Investigar la noticia y darle seguimiento
Contrastar las dos caras de la noticia y…
Desechar la peregrina idea de ser más importante que sus fuentes y la noticia.
José Joaquín Quiroga Briceño
Periodistas en tiempos de la Independencia
Por Jaime Horta Díaz
El Día del periodista en Colombia recuerda el miércoles 9 de febrero de 1791 cuando circuló el Papel Periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá, primer semanario en la historia del país y del Virreinato de la Nueva Granada, fundado y redactado por el cubano Manuel del Socorro Rodríguez.
También ocupan el primer plano en la historia del periodismo colombiano, desde los tiempos de la lucha por la Independencia, el Precursor Antonio Nariño, el expresidente Jorge Tadeo Lozano, los sacerdotes Luis de Azuola y Diego Francisco Padilla, el Sabio Francisco José de Caldas y el Libertador Simón Bolívar, entre otros. Nariño, traductor y divulgador de los Derechos del Hombre en 1793, fundó de La Bagatela en 1811 y Los Toros de Fucha en 1822; Lozano y Azuola publicaron el Correo Curioso, Erudito, Económico y mercantil en 1801; el Sabio Caldas debutó con el Semanario del Nuevo Reino de Granada en 1808 y el Libertador con El Correo del Orinoco en 1818.
Alrededor de Manuel del Socorro Rodríguez se creó una cofradía intelectual, la famosa “Tertulia Eutropélica”, en la cual brillaron muchos de los patriotas que luego libraron la lucha por la Independencia, incluido Nariño, el sacerdote Andrés Rosillo, Francisco Antonio Zea, Caldas y José Celestino Mutis. Para esa época Simón Bolívar apenas cursaba sus primeras letras. Francisco de Paula Santander usaba pañales.
Del Papel Periódico se hicieron 265 ediciones, las últimas en la misma Imprenta Patriótica que irradió la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, traducida y publicada por Nariño el 15 de diciembre de 1793 en la cerrada sociedad americana. Rodríguez volvió con El Redactor Americano (1806) y El Alternativo al Redactor Americano (suplemento literario), quincenarios que se convirtieron de ese modo en un semanario.
Antes de Rodríguez, en 1785, se publicó un boletín sin nombre y sin fecha que se ganó el título de su destacada noticia: Aviso del terremoto. Informaba con detalle del temblor del 12 de julio (ocurrió “a las 7 y tres cuartos de la mañana”, su duración “se conceptúa el dos minutos”). Se conocen dos números más. Lo sucedió la Gazeta de Santafé de Bogotá del 31 de agosto siguiente que alcanzó otras dos ediciones y constituyen felices preludios de nuestro periodismo.
Rodríguez, excarpintero de familia, nació en Bayamo, Cuba, el 15 de abril de 1756 y llegó a Santafé con el virrey José de Ezpeleta (1789-1796), exgobernador de La Habana, quien lo trajo impresionado por su inteligencia y lo nombró director de la Biblioteca Nacional. En ese cargo inauguró el periodismo en Colombia.
Por eso y mucho más no tiene cabida la censura gratuita de burócrata realista. El 17 de agosto de 1810, animado por los sentimientos de Independencia que afloraban en Santafé, reaparece como redactor de La Constitución Feliz, periódico oficial de la Junta Suprema, que recoge las incidencias de la gesta emancipadora y en especial de ese viernes 20 de julio. El buen Manuel fue reemplazado por el sabio Francisco José de Caldas y Joaquín Camacho, redactores del Diario Político de Santafé de Bogotá, que tampoco fue diario sino bisemanario. Apareció el 27 de agosto de 1810 y cerró en febrero de 1811.
La crítica del historiador Gustavo Otero Muñoz de que don Manuel no era el hombre apropiado para levantar el entusiasmo necesario entre los santafereños, es infundada. Al contrario, habla muy bien del periodista que por principio debe ser objetivo e imparcial. Si el ambiente natural del heroísmo es la guerra, como dice Oriana Fallaci, no tiene derecho a hablar de pusilánimes el que no ha estado en el combate.
El patriotismo se puso a prueba el 9 de febrero de 1813, siempre al lado del Precursor, cuando las tropas federales se acercaban a Bogotá para confrontar al gobierno centralista de Nariño, aunque no fuera tomado muy en serio, según la versión de Vergara y Vergara: “Cuando acampaba Baraya frente a la ciudad, y en ésta se prevenían para la batalla, don Manuel del Socorro Rodríguez elevó al gobierno un memorial en que manifestaba que amando con todo su corazón esa patria adoptiva para él, le dolía ver que iba a correr la sangre de sus hijos en una batalla fratricida: que para que este sacrificio se ahorrara, se ofrecía él como campeón de Santafé para lidiar cuerpo a cuerpo con Baraya. El secretario de Relaciones Exteriores, don Felipe de Vergara, sustanció el memorial así: “admítese el desafío que propone este nuevo púgil, pero con la condición de que en la lucha no ha de haber zancadilla”.
Versión similar cuenta Groot, a propósito del llamamiento a las armas del Precursor a los hombres de 15 a 45 años. ¿Quién llegó?: “Don Manuel del Socorro Rodríguez, el bibliotecario, hombre de avanzada edad, de carácter cándido y bondadoso, especie de anacoreta literario que vivía solo, en las salas de la Biblioteca. Antes de esta emergencia se había excusado de admitir cierto destino por sus achaques y enfermedades, y ahora decía: “Puedo no obstante servir en la custodia militar de la ciudad en el destino que se me diere. Para este efecto hago presente a V. E. que no teniendo más que mi ordinaria espada de ceremonia, y siendo ésta insuficiente para un servicio activo de tanta consideración, necesito estar prevenido y forniturado con fusil, cartuchera y sable de munición, y al mismo tiempo recibido en clase de soldado raso, bien sea en el cuerpo de patriotas o en el que dispusiere V.E., asegurando, como hombre de honor, que defenderé el sitio o comisión que se me confiare, hasta sacrificar mi vida por el gobierno y por la patria. En cuya atención suplico a S. E. colocarme en la ocupación que fuere más ardua y peligrosa, con tal de que sea dentro de la ciudad, para estar en todo caso expedito al celo de la biblioteca confiada a mi cuidado bajo el juramento de responsabilidad”.
Durante la violenta reconquista española, bajo arresto en su propia habitación, lo salvó el retrato del desagradable rey Fernando VII que colgaba en una pared de la Biblioteca Nacional.
Don Manuel murió literalmente en la pobreza absoluta y en olor de santidad, según la sentida versión. Un día de fines de 1819 o principios de 1820 fue encontrado muerto, con el hábito de San Francisco de Asís, la cabeza apoyada en una piedra por almohada y un rústico crucifijo de caña en la mano. Moría don Manuel del Socorro Rodríguez, el primero de todos, el padre del periodismo colombiano.
Antonio Nariño
Antonio Nariño tiene el mérito indiscutible de haber traducido y publicado los derechos del Hombre y del Ciudadano el 15 de diciembre de 1793 en pleno sopor de la colonia y de ser el primer patriota juzgado y condenado por ejercer el derecho a la libertad de expresión. Detenido ilegalmente porque ese hecho no era delito, lo condenaron al embargo y confiscación de sus bienes, deportación de América para siempre y presidio en África durante 10 años.
Por la misma época también fueron enjuiciados los estudiantes menores de edad Luis Gómez, Pablo José Uribe y José María Durán por escribir en las paredes de la ciudad dos textos ingenuos, uno en prosa y otro en verso, descalificados como pasquines sediciosos:
Si no quitan los estancos
Si no cesa la opresión
Se perderá lo ganado
Tendrá fin la usurpación
Este era el otro pasquín:
El apuntador de la compañía de cómicos de esta ciudad representa hoy la gran comedia; El Eco; con el correspondiente sainete por octava vez; La Arracacha; y la respectiva tonadilla por novena ocasión; El Engaña bobos; se avisará si hay o no.
Los letreros aparecieron los días 19 y 20 de agosto de 1794, durante el gobierno del Virrey José de Ezpeleta. El juez Juan Hernández de Alba torturó personalmente al joven José María Durán y algún complejo de culpa debía tener cuando le exigió que no contara nada, según el desgarrador relato del historiador Enrique Restrepo Tirado.
En uno de los primeros procesos contra la libertad de expresión en Colombia, Gómez fue condenado a ocho (8) años de presidio y Uribe y Durán a seis (6) años (Real Audiencia, Sentencia del 5 de enero de 1795).
Nariño no bajaba la guardia. Se fugó en España y, después de buscar apoyo para la Independencia en París y Londres, regresó a Santafé. Capturado nuevamente, lo remitieron a Cartagena de Indias. En los calabozos de Bocachica lo encontró el movimiento emancipador de 1810. Pronto retornó a la actividad pública, aunque no fue fácil. Realmente libre lo hizo La Bagatela que le permitió advertir a tiempo las amenazas de la reconquista española, produjo la caída del entonces presidente Jorge Tadeo Lozano y posibilitó el ascenso al poder de su personalidad arrolladora.
La Bagatela, fundada el 14 de julio de 1811, es el primer periódico político de oposición del país y tribuna de la proclamación de la Independencia y de la organización de la república. El tono recuerda para algunos el decreto de la guerra a muerte contra los españoles promulgado después por Bolívar. La edición extraordinaria del 19 de septiembre de 1811 no solamente prendió las alarmas sino el fuego libertador bajo el hermoso título de Noticias muy gordas:
¿En qué fundamos las esperanzas de conservar nuestra libertad? Por fuera se aumentan los peligros, y por dentro la desconfianza y la inacción. La Patria no se salva con palabras, ni con alegar la justicia de nuestra causa. ¿¡La hemos emprendido?! Pues a ello: vencer o morir, y contestar los argumentos con las bayonetas. ¿¿¿Habrá todavía almas tan crédulas que piensen escapar del cuchillo si volvemos a ser subyugados??? Que no se engañen: somos insurgentes, rebeldes, traidores; y a los traidores, a los insurgentes y rebeldes se les castiga como a tales. Desengáñense los hipócritas que nos rodean: caerán sin misericordia bajo la espada de la venganza, porque nuestros conquistadores no vendrán a disputar con palabras como nosotros, sino que segarán las dos hierbas sin detenerse a apartar la buena de la mala: morirán todos, y el que sobreviviere, solo conservará su miserable existencia para llorar al padre, al hermano, al hijo o al marido.
Presidente de Cundinamarca, fundó la Gazeta Ministerial de Cundinamarca, con los redactores Manuel del Socorro Rodríguez, José Miguel Montalvo y José María Gómez de Salazar, en sustitución del Semanario Ministerial del Gobierno de la capital de Santafé en el Nuevo Reino de Granada, vocero del sentimiento prohispánico de ese momento de Jorge Tadeo Lozano. La publicación se extinguió a la caída de Cartagena en manos de las fuerzas expedicionarias de Morillo.
La Gazeta es el pionero de las publicaciones gubernamentales y legatario del Diario Oficial, fundado en 1864 por el Presidente Manuel Murillo Toro, el más antiguo de Colombia actualmente en circulación.
Prisionero en 1814, cuando lideraba el ejército patriota que casi derrota a las tropas realistas, antes que cualquier otro americano, fue remitido como carga a la cárcel de Cádiz, España. Desde La Carraca fue acusado de rebelar a los españoles contra el Rey Fernando VII e incluso de haber fomentado el fermento libertario del General Rafael del riego que lo devolvió a la libertad en 1821.
Volvió enfermo, lacerado por los grillos y envejecido a los 50 años. Bolívar lo recibió con todos los honores pero no encontró la unanimidad de sus compatriotas. Al final de sus días fundó Los Toros de Fucha, en 1822, para defenderse de los ataques personales y políticos del general Francisco de Paula Santander y su fauna. Cada edición tenía la presentación de una de corrida de toros y ciertamente le dio un par de estocadas al Hombre de las leyes.
Jorge Tadeo Lozano
Desaparecido El Papel Periódico de Santafé de Bogotá, circuló en Bogotá el “CORREO CURIOSO, Erudito, Económico y Mercantil”, bajo la dirección de Jorge Tadeo Lozano y Luis de Azuola. El primer número salió el martes 3 de febrero de 1801.
Mucho más estructurado y con mejor contenido, inauguró el periodismo especializado y motivó a la joven intelectualidad granadina pero no logro la aceptación de la fría sociedad bogotana. Toda muerte de un periódico es una tragedia pero de pronto influyó el carácter elitista de sus promotores, aunque sirvió como semillero de nuevos periodistas. De nada sirvieron sus permanentes llamados de apoyo a los lectores. Llegó al número 46 y no pudo alcanzar los 250 suscriptores deseados.
Presidente de Cundinamarca, en 1811, Lozano fundó el Semanario Ministerial del Gobierno de la capital de Santafé en el Nuevo Reino de Granada. Fue uno de los patriotas fusilados por el “Pacificador” Morillo en Bogotá en 1816. Sus restos reposan en el Panteón Nacional de la Iglesia de la Veracruz en Bogotá.
Francisco José de Caldas
El periodismo científico debutó con el semanario del Nuevo Reino de Granada redactado y dirigido por el Sabio Francisco José de Caldas. El índice de los artículos es una prueba de su calidad.
Joven abogado de Popayán, alumno aventajado de la Expedición Botánica que despertó el sentimiento nacional entre la juventud neogranadina, también alcanzó el grado de coronel en el ejército patriota. Caldas es uno de los más queridos y recordados mártires colombianos.
Curiosamente Caldas no ha tenido buena prensa, seguramente porque fue víctima de la leyenda de que se arrepintió de unirse a las tropas rebeldes, cuando en realidad solo pidió que le permitieran terminar sus investigaciones. Todas las guerras se condensan en frases más o menos afortunadas pero sin duda la más lamentable de la confrontación americana-española, al pedido de clemencia del científico americano, fue la respuesta de Pascual de Enrile, el segundo de a bordo del ejército pacificador.
“España no necesita de sabios”.
Triunfante la revolución en la jornada del viernes 20 de julio de 1810, después de la fugaz experiencia de La Constitución Feliz, Caldas y Joaquín Camacho dirigieron el Diario Político de Santafé de Bogotá que reemplazó al ladrillo de don Manuel del Socorro Rodríguez. El Diario en realidad fue un bisemanario y cerró en febrero de 1811.
Simón Bolívar
El Libertador Simón Bolívar es reconocido como un fundador de periódicos. El primero de Venezuela de la época de la independencia es El Correo del Orinoco, “quizá la joya más preciosa en la historia del periodismo colombiano”, de acuerdo con el historiador colombiano Antonio Cacua Prada. En Venezuela dicen lo mismo y lo registran como el primer periódico del país. La primera edición salió el 27 de enero de 1818.
La victoria en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819 ameritó una edición extraordinaria el 19 de septiembre. El Correo registró con un atraso de apenas 30 días el éxito de la Batalla de Carabobo.
Bolívar personalmente comisionó al colombiano Francisco Antonio Zea para que importara la imprenta y estuvo pendiente de su presentación y contenido. Fiel a los cánones periodísticos reclamó alguna vez mayor rigor en las noticias. El perfeccionista impresor del Correo era el inglés Andrés Roderick.
El Correo del Orinoco llegó a Caracas, Bogotá, Quito, Lima y Santiago de Chile. Circuló hasta cuando se organizó la república de Colombia en 1821.
Si contamos las cartas, discursos, artículos y proclamas, el Libertador es de lejos el mejor comunicador de todos los patriotas americanos. Las cartas se cuentan por millares. Algunas parecen un correo electrónico de hoy por lo cortas, directas y frecuentes. Las de amor con Manuela Sáenz son de antología, responsables de la fama de apasionada de la Libertadora, y ya existen varias ediciones en las librerías. Los discursos son breves y punzantes. Sus proclamas son antes que todo poesía incendiaria y las descalificaciones son lapidarias. Tampoco es que fuera un modelo como gobernante al momento de capotear las criticas de la prensa venenosa e implacable de la época.
Otros periódicos y periodistas
Los pacificadores publicaron una hoja titulada “Muy interesante”, fechada en Santa Marta el 11 de agosto de 1815, en una imprenta portátil, bajo la supervisión de general Pablo Morillo. Llegados a Bogotá sacaron La Gazeta de Santafé, entre 1816 y 1819, a cargo del sacerdote Juan Manuel García de Tejada, hasta poco antes de la Batalla de Boyacá y la huida de los españoles… con ellos, el editor de esa Gazeta.
Surgió entonces La Gazeta de Santafé de Bogotá el 15 de agosto de 1819, redactada por José Félix Merizalde. “La libertad, hija del cielo, ha vuelto a descender sobre el territorio de la Nueva Granada”, escribió.
También se imprimieron en los primeros días de la independencia, entre otros, El Aviso al Público (Bogotá, 1810-1811, del agustino Diego Francisco Padilla), el Boletín de Tunja (1811), el Argos Americano (Cartagena, 1811, redactores José Fernández Madrid y Manuel Rodríguez Torices), el Observador y Argos de Popayán, La Gaceta de Antioquia y La Estrella de Occidente (Rionegro, redactores Francisco José de Caldas y Francisco Antonio de Ulloa).
Con la Independencia se produjo una verdadera proliferación de periódicos y hasta los que no dijeron nada contra los conquistadores se despacharon, según cada grupo de interés, especialmente contra los libertadores Simón Bolívar, Santander y Nariño.
Muchas de esas falacias todavía se reeditan de vez en cuando. Gajes de la libertad de expresión, uno de los derechos más preciosos del hombre, según la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano incorporada a la legislación desde los primeros días de nuestra historia.
*Capítulo del libro Crónicas de la Independencia.